el camino

"¿Adónde te crees que vas
Y de dónde crees que vienes?"
Preguntaba el viejo al verme marchar
Muerto de hambre y sed
"Si no tienes rumbo
Chico, estás perdido"
Yo le respondí "voy hacia el sol
Y vengo del camino"

martes, 21 de abril de 2009

poemes de xabel vegas

Xabel Vegas publica los sos poemes n’asturianu, Ye una poesía emparentada a les veces col grafitti, de poques pallabres, sintética, como flashes o como aforismos, con una carga personal perimportante.

"Siempre me ha gustado que la música parezca poesía y que la poesía parezca música"

Tierra Moyao

Yo nun fundí les manes
na tierra moyao. Non.
Yo nun manché les botes
col barru del camín
que s'abre pente la borrina.
Yo nun caleyé per pindios montes
nin besé a moces baxo la solombra
d'un texu milenariu.

Yo nun pasé tardes de Seronda
al calor del llar.
Nunca nun sentí na nuca
l'aliendu fúnebre
del aire les castañes.
Yo nun tuvi casa vieya.
Nin tastie l'arume
de la yerba recien segao.

Yo nun fixi nada d'eso.
Nun podéis, entós, llamame poeta.

La resaca

A veces,
con galerna y alta mar,
préstame pasiar pola playa.
Préstame comparame
cola inmensidá del océanu.
Sentime cercanu a la nada.
Tan pequeñu que los problemes,
les duldes y hasta la vida mesma
podríen desapaecer arrastraos
pola resaca que dexa la fola
al romper, violenta, escontra'l pedreru.

Pero la mar devuelve
tolo que traga a la costa.
O eso dicen, al menos.
El cadabre d'un home,
los restos d'una nueche de sexu seguru
o quiciabes un mensaxe dientro d'una botella
escrito n'otru llugar, n'otru tiempu.
Asina esta tarde la marea
apurrióme'l to recuerdu.
Esos besos húmedos qu'un día
tiré a la mar del escaezu.


Canción Nocturna

Ven.
Échate al mio llau.
Quédate conmigo hasta qu'alboreza,
hasta que la mañana seya
una catástrofe nuclear.

A la una la madrugada
contaremos histories
que mos faigan rir
hasta llorar.

A les dos de la madrugada
llamberémonos los llabios
como si fuéremos críes d'animales.

A les tres de la madrugada
follaremos con fuerza
como si mos odiásemos.

A les cuatro de la madrugada
falaremos de los fíos
que dalgún día tendremos.

A les cinco de la madrugada
comeremos chocolate
dexando que se derrita
nel cielu la boca.

A les seis de la madrugada
fadremos planes
pa una vida en común.

Y cuando alboreza
y sintamos el cantar
de los últimos borrachos na cai,
cuando los primeros rayos de sol
apaezan pente los güecos de la persiana,
morreremos
como solo muerren los seres especiales.
Sele,
serenamente,
con una sonrisa na boca.

Poema d'amor

Escribo esti poema,
non pa los soldaos
non pa los esclavos
non pa la xente que muerre de fríu nel iviernu.
Escribo esti poema pal mio amor
que ta en Poniente
cuidando'l nuesu palaciu de lluz.

Ella vela les armes,
yo coso los botones del so abrigu.
Ella prepara la revolución,
yo cuento les trenta monedes de plata.
Ella escribe los mios poemes
y yo los firmo.

Pero l'amor ye una avalancha
nun tarrén ermu.
Y al cayer la nueche
busco abellugu
nun requexu del so cuerpu.
Llueu paso les mañanes rellambiéndome,
buscando'l sabor de los sos llabios.
Los mayores y menores. Tolos llabios.
Y quixere somorguiame
nesi néctar que me dedica
na esllumante escuridá del so cuartu.

Por eso escribo esti poema
non pa los héroes
non pa los traidores
non pa los que sangren sobre la nieve
sinón pal mio amor
que ta en Poniente.

Amburiar

Si volviere a nacer
quixere ser pirómanu.

Amburiar los montes
los praos
la yerba seco.

Ver trebolgando
l'agua'l regatu.

Tastiar l'arume
a quemao de la madera.

Si volviere a nacer
quixere ser pirómanu.

Tamién hai belleza na destrucción.






Y si, como un extra les dejo una cancion de xabel vegas con su nueva banda las uvas del oxido, la cancion se llama enciendeme y para terminar esta entrada cualquier parecido musico-vocal con su hermano nacho vegas es pura coincidencia.


domingo, 19 de abril de 2009

el existencialismo de sartre y bien podria ser el mio

Aunque como budista-taoista entiendo a sartre o a los existencialistas desde otro punto de vista, bien me identifico con varias sentencias que manifesto sartre y que ahora destaco sobre el existencialismo:

fragmentos del libro: el existencialismo es un humanismo

¿Qué significa aquí que la existencia precede a la esencia? Significa que el hombre empieza por existir, se encuentra, surge en el mundo y que después se define. El hombre, tal como lo concibe el existencialista, si no es definible, es porque empieza por no ser nada. Sólo será después, y será tal como se haya hecho. Así, pues, no hay naturaleza humana, porque no hay Dios para concebirla. El hombre es el único que no sólo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace.

El existencialismo ateo que yo represento es más coherente. Declara que si Dios no existe, hay por lo menos un ser en el que la existencia precede a la esencia, un ser que existe antes de poder ser definido por ningún concepto, y que este ser es el hombre, o como dice Heidegger, la realidad humana. ¿Qué significa aquí que la existencia precede a la esencia? Significa que el hombre comienza por existir, se encuentra, surge en el mundo, y que después se define. [...] El hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Éste es el primer principio del existencialismo. Es también lo que se llama subjetividad. [...] Porque queremos decir que el hombre empieza por existir, es decir, que empieza por ser algo que se lanza a un porvenir, y que es consciente de proyectarse hacia el porvenir. El hombre es ante todo un proyecto que se vive subjetivamente, en lugar de ser un musgo, una podredumbre o una coliflor; nada existe previamente a este proyecto; nada hay en el cielo inteligible, y el hombre será ante todo lo que habrá proyectado ser.

Si verdaderamente la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que es. Así el primer paso del existencialismo es poner a todo hombre en posesión de lo que es, y asentar sobre él la responsabilidad total de su existencia. Y cuando decimos que el hombre es responsable de sí mismo, no queremos decir que el hombre es responsable de su estricta individualidad, sino que es responsable de todos los hombres. [...] Cuando decimos que el hombre se elige, entendemos que cada uno de nosotros se elige, pero también queremos decir con esto que al elegirse elige a todos los hombres. En efecto, no hay ninguno de nuestros actos que al crear al hombre que queremos ser, no cree al mismo tiempo una imagen del hombre tal como consideramos que debe ser. Elegir esto o aquello es afirmar al mismo tiempo el valor de lo que elegimos, porque nunca podemos elegir el mal; lo que elegimos es siempre el bien, y nada puede ser bueno para nosotros sin serlo para todos. Si, por otra parte, la existencia precede a la esencia y nosotros quisiéramos existir al mismo tiempo que modelamos nuestra imagen, esta imagen es valedera para todos y para nuestra época entera. Así, nuestra responsabilidad es mucho mayor de lo que podríamos suponer, porque compromete a la humanidad entera. Si soy obrero y elijo adherirme a un sindicato cristiano en lugar de ser comunista; si por esta adhesión quiero indicar que la resignación es en el fondo la solución que conviene al hombre, que el reino del hombre no está en la tierra, no comprometo solamente mi caso: quiero ser un resignado para todos; en consecuencia, mi acto ha comprometido a la humanidad entera.




albert camus: sisifo

El otro gran existencialista camus, su libro el extranjero es el mejor libro-novela que he leido, es perfecto como un crimen indemostrable bien diria un viejo poeta que lei, pero ahora colocare un fragmento de otro buen libro de él, se llama sisifo:

Levantarse, tomar el tranvía, cuatro horas de oficina o de fábrica, la comida, el tranvía, cuatro horas de trabajo, la comida, el sueño y lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábado con el mismo ritmo es una ruta que se sigue fácilmente durante la mayor parte del tiempo. Sólo que un día se alza el «por qué» y todo comienza con esa lasitud teñida de asombro. «Comienza»: esto es importante. La lasitud está al final de los actos de una vida maquinal, pero inicia al mismo tiempo el movimiento de la conciencia. La despierta y provoca la continuación. La continuación es la vuelta inconsciente a la cadena o el despertar definitivo. Al final del despertar viene, con el tiempo, la consecuencia: suicidio o restablecimiento. [...]


También la inteligencia me dice, por lo tanto, a su manera, que este mundo es absurdo. Es inútil que su contraria, la razón ciega, pretenda que todo está claro; yo esperaba pruebas y deseaba que tuviese razón. Mas a pesar de tantos siglos presuntuosos y por encima de tantos hombres elocuentes y persuasivos, sé que esto es falso. En este plano, por lo menos, no hay dicha si no puedo saber. Esta razón universal, práctica o moral, este determinismo, estas categorías que explican todo son como para hacer reír al hombre honrado. Nada tienen que ver con el espíritu. Niegan su verdad profunda: que está encadenado. En este universo indescifrable y limitado adquiere en adelante un sentido el destino del hombre. Una multitud de elementos irracionales se ha alzado y lo rodea hasta su fin último. En su clarividencia recobrada y ahora concertada se aclara y se precisa la sensación de lo absurdo. Yo decía que el mundo es absurdo y corría demasiado. Todo lo que se puede decir es que este mundo, en sí mismo, no es razonable. Pero lo que resulta absurdo es la confrontación de ese irracional y ese deseo desenfrenado de claridad cuyo llamamiento resuena en lo más profundo del mundo.

jean-paul sartre

Uno de los filosofos mas radicales del siglo XX, cuando lei la nausea entendi de inmediato lo que era sartre y desde entonces se convertiria en uno de mis autores favoritos de leer y volver a leer, con el entre en el mundo del existencialismo, y pude conocer mas autores franceses como Simone de Beauvoir, que fue el gran amor de sartre, el castor como él la llamaba y bueno su libro de cartas al castor, o bien la pelicula francesa que habla de los dos, se llama los amantes del cafe flore y es una de mis peliculas favoritas, tambien esta andres guide o el gran albert camus entre otros, pero sin duda alguna "la nausea" es uno de lo libros que todo ser humano pensante deberia de leer por lo menos dos veces en la vida... bien ahora les dejo un fragmento del libro:

fragmento de "la nausea"

La palabra Absurdo nace ahora de mi pluma; hace un rato, en el jardín, no la encontré, pero tampoco la buscaba, no tenía necesidad de ella; pensaba sin palabras, en las cosas, con las cosas. Lo absurdo no era una idea en mi cabeza, ni un hálito de voz, sino aquella larga serpiente de madera. Serpiente o garra o raíz o garfas de buitre, poco importa. Y sin formular nada claramente, comprendía que había encontrado la Existencia, la clave de mis Náuseas, de mi propia vida. En realidad, todo lo que pude comprender después se reduce a este absurdo fundamental. Absurdo: una palabra más, me debato con palabras; allí llegué a tocar la cosa. Pero quisiera fijar aquí el carácter absoluto de este absurdo. Un gesto, un acontecimiento en el pequeño mundo coloreado de los hombres nunca es absurdo sino relativamente: con respecto a las circunstancias que lo acompañan. Los discursos de un loco, por ejemplo, son absurdos con respecto a la situación en que se encuentra, pero no con respecto a su delirio. Pero yo, hace un rato, tuve la experiencia de lo absoluto: lo absoluto o lo absurdo. No había nada con respecto a lo cual aquella raíz no fuera absurda. ¡Oh! Cómo podré fijar esto con palabras? Absurdo: con respecto a la grava, a las matas de césped amarillo, al barro seco, al árbol, al cielo, a los bancos verdes. Absurdo, irreductible; nada -ni siquiera un delirio profundo y secreto de la naturaleza- podía explicarlo. Evidentemente no lo sabía todo: Yo no había visto desarrollarse el germen ni crecer el árbol. Pero ante aquella gran pata rugosa, ni la ignorancia ni el saber tenían importancia; el mundo de las explicaciones y razones no es el de la existencia. Un círculo no es absurdo: se explica por la rotación de un segmento de recta en torno a uno de sus extremos. Pero un círculo no existe. Aquella raíz, por el contrario, existía en la medida en que yo no podía explicarla. Nudosa, inerte, sin nombre, me fascinaba, me llenaba los ojos, me conducía sin cesar a su propia existencia. Era inútil que me repitiera: «Es una raíz»; ya no daba resultado. Bien veía que no era posible pasar de su función de raíz, de bomba aspirante, a eso, a esa piel dura y compacta de foca, a ese aspecto aceitoso, calloso obstinado. La función no explicaba nada; permitía comprender en conjunto lo que era una raíz, pero de ningún modo ésa. Esa raíz, con su color, su forma, su movimiento detenido, estaba... por debajo de toda explicación. Cada una de sus cualidades se le escapa un poco, fluía fuera de ella, se solidificaba a medias, se convertía casi en una cosa: cada una estaba de más en la raíz, y ahora tenía la impresión de que la cepa entera rodaba un poco fuera de sí misma, se negaba, se perdía en un extraño exceso. Raspé con el tacón aquella garra negra; hubiera querido descortezarla un poco. Para nada, por desafío, para que apareciera en el cuero curtido el rosa absurdo de un rasguño: para jugar con el absurdo del mundo. Pero cuando retiré el pie, vi que la corteza seguía negra.


¿Negra? Sentí que la palabra se desinflaba, se vaciaba de sentido con una rapidez extraordinaria. ¿Negra? La raíz no era negra, no era negro lo que había en este trozo de madera, sino... otra cosa; el negro, como el círculo, no existía. Yo miraba la raíz: ¿era más que negra o más o menos negra? Pero pronto dejé de interrogarme porque tenía la impresión de pisar terreno conocido. Sí, yo ya había escrutado, con esa inquietud, objetos innominables; yo había intentado -en vano- pensar algo sobre ellos, y ya había sentido que su cualidades frías e inertes se me escapaban, se deslizaban entre mis dedos. [...]


Aquel momento fue extraordinario. Yo estaba allí, inmóvil y helado, sumido en un éxtasis horrible. Pero en el seno mismo de ese éxtasis, acababa de aparecer algo nuevo: yo comprendía la Náusea, la poseía. A decir verdad, no me formulaba mis descubrimientos. Pero creo que ahora me sería fácil expresarlos con palabras. Lo esencial es la contingencia. Quiero decir que, por definición, la existencia no es la necesidad. Existir es estar ahí, simplemente: los existentes aparecen, se dejan encontrar, pero nunca es posible deducirlos. Creo que algunos han comprendido esto. Sólo que han intentado superar esta contingencia inventando un ser necesario y causa de sí mismo. Pero ningún ser necesario puede explicar la existencia; la contingencia no es una máscara, una apariencia que puede disiparse; es lo absoluto, y en consecuencia, la gratuidad perfecta. Todo es gratuito: ese jardín, esta ciudad, yo mismo. Cuando uno llega a comprenderlo, se le revuelve el estómago y todo empieza a flotar [...]; eso es la Náusea.

miércoles, 15 de abril de 2009

Leopoldo María Panero, poeta maldito

La llegada del impostor fingiéndose Leopoldo María Panero.

Al amanecer, cuando las mujeres comían fresas crudas, alguien llamó a mi puerta diciendo ser y llamarse LeAopoldo María Panero. Sin embargo, su falta de entereza al representar el papel, sus abundantes silencios, sus equivocaciones al recordar frases célebres, su embarazo cuando le obligué a recitar a Pound, y finalmente lo poco gracioso de sus gracias, me convencieron de que se trataba de un impostor. Inmediatamente, hice venir a los soldados: al amanecer del día siguiente, cuando los hombres comían pescado congelado, y en presencia de todo el regimiento, le fueron arrancados sus galones, su cremallera, y arrojado a la basura su lápiz de labios, para ser fusilado poco después. Así terminó el hombre que se fingía Leopoldo María Panero.

Ars Magna

Qué es la magia, preguntas
en una habitación a oscuras.
Qué es la nada, preguntas,
saliendo de la habitación.
Y qué es un hombre saliendo de la nada
y volviendo solo a la habitación.


Dedicatoria

Más allá de donde
aún se esconde la vida, queda
un reino, queda cultivar
como un rey su agonía,
hacer florecer como un reino
la sucia flor de la agonía:
yo que todo lo prostituí, aún puedo
prostituir mi muerte y hacer
de mi cadáver el último poema.


Diario de un seductor

No es tu sexo lo que en tu sexo busco
sino ensuciar tu alma:
desflorar
con todo el barro de la vida
lo que aún no ha vivido.

El lamento del vampiro

Vosotros, todos vosotros, toda
esa carne que en la calle
se apila, sois
para mí alimento,
todos esos ojos
cubiertos de legañas, como de quien no acaba
jamás de despertar, como
mirando sin ver o bien sólo por sed
de la absurda sanción de otra mirada,
todos vosotros
sois para mí alimento, y el espanto
profundo de tener como espejo
único esos ojos de vidrio, esa niebla
en que se cruzan los muertos, ese
es el precio que pago por mis alimentos.

La maldad nace de la supresión hipócrita del gozo

Una cucaracha recorre el jardín húmedo
de mi chambre y circula por entre las botellas
vacías:
la miro a los ojos y veo tus dos ojos
azules, madre mía.
Y cantas, cantas por las noches parecida a la locura,
velas
con tu maldición para que no me caiga dormido,
para que no me olvide
y esté despierto para siempre frente a tus
dos ojos
azules, madre mía.

Marqués de Sade

Murió en Sicilia, a la edad de veintisiete años¹
un nombre y la apariencia de un cuerpo
(sin alma en el cuerpo moría en juego rojo
espuma por la boca, húmedos sonidos
y una calavera presa entre las sábanas
el tema punzante resistiendo a la palabra
y expresado como silencio, como vacío en el texto
hinchazones, crepúsculos sobre la cama
mientras se desvanece el falo en una embriaguez de plomo.

Necrofilia

(prosa)

El acto del amor es lo más parecido
a un asesinato.
En la cama, en su terror gozoso, se trata de borrar
el alma del que está,
hombre o mujer,
debajo.
Por eso no miramos.
Eyacular es ensuciar el cuerpo
y penetrar es humillar con la
verga la
erección de otro yo.
Borrar o ser borrados, tando da, pero
en un instante, irse
dejarlo
una vez más
entre sus labios.

Requiem

Yo soy un hombre muerto al que llaman Pertur.
En la cena de los hombres quién sabe si mi nombre
algo aún será: ceniza en la mesa
o alimento para el vino.
Los bárbaros no miran a los ojos cuando hablan.
Como una mujer al fondo del recuerdo
yo soy un hombre muerto al que llaman Pertur.

Un asesino en las calles

No mataré ya más, porque los hombres sólo
son números y letras de mi agenda
e intervalos sin habla, descarga de los ojos
de vez en vez, cuando el sepulcro se abre
perdonando otra vez el pecado de la vida.

No mataré ya más las borrosas figuras
que esclavas de lo absurdo avanzan por la calle
agarradas al tiempo como a oscura certeza
sin salida o respuesta, como para la risa
tan sólo de los dioses, o la lágrima seca
de un sentido que no hay, y de unos ojos muertos
que el desierto atraviesan sin demandar ya nada
sin pedir ya más muertos ni más cruces al cielo
que aquello, oh Dios lo sabe, aquella sangre era
para jugar tan sólo.

Un loco tocado de la maldición del cielo

Un loco tocado de la maldición del cielo
canta humillado en una esquina
sus canciones hablan de ángeles y cosas
que cuestan la vida al ojo humano
la vida se pudre a sus pies como una rosa
y ya cerca de la tumba, pasa junto a él
una princesa.

La monja atea.

Las monjas adoran a su Dios que no existe
mientras el Papa aprieta el gatillo
y dice Dios no existe
es una imaginación de la Iglesia
que está muriendo poco a poco
los ateos lloran al pie de una estatua.
Y el mundo dice Dios no existe
es una imaginación del Papa
mientras los ateos
lloran y lloran por su belleza perdida
y Dios ya no existe
está llorando en el Infierno. Ésta es la estatua entera de la nada.

Le bon pasteur (Haikú).

Es duro el trabajo de la pesadilla,
es duro
arrastrar de día el carro de las marionetas,
de noche; y ser una de ellas
mañana, cuando abran los ojos
para no ver
que la bailarina de cuerda danzando entre ellas
mueve ella misma el resorte.

The end.

He fumado mi vida y del incendio
sorpresivo quedan
en mi memoria las ridículas colillas:
seres que no me vieron, mujeres como vaho,
humo en las bocas, y silencio
por doquier, como un sudario
para lo que no quise ser, y fue
como vapor o estela sobre las olas ociosas, niños con marinera
que en la escuela aprendieron el Error.
No había nadie en aquel pozo, estaba
vacía la cárcel, pienso cuando
abriendo al fin la puerta, y descorriendo
por fin el cerrojo que me unía
inútilmente a las águilas, y me hacía
amar las islas y adorar la nada, des
descubro
banal, y sonriéndome, la luz.

Brillo en la mano.

Locura es estar ausente
humo es todo lo que queda
de mí en la página que no hay
cae al suelo mi figura
y libre de mí se mueve
el papel de pura ausencia.

Me celebro y me odio.

Me celebro y me odio a mí mismo
palpo el muro en que habrá de grabarse mi ausencia
mientras el poema se escribe contra mí,
contra mi nombre
como una maldición del tiempo. Escupo estos versos en la guarida de Dios
donde nada existe
sino el poema contra mí.

bien ahora les dejo con fragmentos del DVD una noche con panero: